Cómo explicar la muerte a un niño según su edad
No hay una buena manera de decirle a un niño que murió alguien a quien quiere, pero sí una clara: palabras sencillas, la verdad en pedazos pequeños y un lugar para el niño en lo que hace la familia.
Actualizado el · 6 minutos de lectura
Cómo decirle a un niño que murió su abuelo
Díganselo pronto y en un lugar tranquilo, antes de que lo sepa por otros; mejor ustedes o el adulto más cercano a él. Dos o tres frases, y luego silencio. Puede llorar, preguntar algo extraño o volver a jugar: es normal.
Tengo que contarte algo muy triste. El abuelo murió esta mañana. Su corazón estaba muy, muy enfermo y dejó de funcionar. Ya no respira ni siente nada, y no va a volver. Lo vamos a extrañar muchísimo.
Decir «murió», no «se quedó dormido»
- «El abuelo se quedó dormido». El niño puede tener miedo de dormirse.
- «Lo perdimos». Entonces, ¿por qué nadie lo busca?
- «La abuela se fue». El niño espera que vuelva.
- «Estaba enfermo». Agreguen «muy, muy enfermo, no como con un resfriado», o cada fiebre le dará miedo.
Crean lo que crean sobre lo que viene después, digan primero el hecho: el cuerpo dejó de funcionar y la persona no va a volver. Después añadan lo que cree su familia; muchas familias judías hablan de la neshamá, el alma, que sigue. «No lo sé» también es una respuesta honesta. Esperen las mismas preguntas muchas veces, y respondan igual.
Cómo explicar la muerte a un niño según su edad
Etapas orientativas, no reglas. El duelo de los niños llega a ráfagas: lágrimas y, al minuto, ganas de merendar.
Hasta los 3 años
No entienden qué es la muerte, pero notan la ausencia y la tensión en la casa. Mantengan sus rutinas y usen frases cortas: «La abuela murió. Ya no puede venir». Por un tiempo pueden estar más apegados, dormir mal o volver a costumbres de bebé.
De 4 a 7 años
Muchos creen que la muerte es temporal y preguntan cuándo vuelve el abuelo. Algunos se creen culpables por algo que pensaron o hicieron: díganles con claridad que no. Las preguntas crudas sobre el cuerpo, o jugar a los funerales, son su forma de entender. En estos años, la mayoría comprende que la muerte es para siempre.
De 8 a 12 años
Saben que la muerte es definitiva y universal, y pueden tener miedo de que muera alguien más de la familia, ustedes incluidos. Respondan con sencillez y díganles quién los cuida: «Espero estar aquí muchísimos años» es mejor que una promesa. Algunos esconden lo que sienten para protegerlos: díganles que no hace falta.
Adolescentes
Entienden como adultos, pero a menudo viven el duelo con sus amigos y en las redes más que en familia. Denles información y voz, no responsabilidades de adulto, y avisen a un profesor de su confianza.
¿Llevar a los niños al funeral?
No hay una edad fija. Un niño que quiere ir, y sabe lo que va a ver, en general puede ir: un funeral que vio suele ser más fácil de sobrellevar que uno que imaginó.
- Prepárenlo. Llanto, rezos, una caminata corta detrás del cuerpo, tierra sobre la tumba. En Israel se entierra casi siempre sin ataúd, con el cuerpo envuelto en una mortaja: díganselo antes. Cómo es un funeral judío
- Déjenlo elegir, y cambiar de idea. Un niño que se queda en casa no hace nada malo; cuéntenle después cómo fue.
- Un adulto para él: alguien conocido, que no sea de los deudos más cercanos, cuya única tarea ese día sea el niño y que salga con él si hace falta.
La keriá. Se acostumbra hacer la keriá también al niño en duelo: un adulto le rasga la prenda o, si es pequeño, le hace solo un corte simbólico. Quien dirija el funeral les dirá cómo.
En Jerusalén y en algunas comunidades hay costumbres sobre quién llega hasta la tumba, a veces los hijos del fallecido; pregunten a la jevrá kadishá. En una familia de cohanim, los adultos no deben llevar al cementerio a los hijos varones, aunque sean pequeños; para el funeral de un familiar cercano, consulten al rabino.
Una tarea para el niño
A los niños les ayuda poder hacer algo. Ofrézcanlo, sin obligar:
- Un dibujo o una carta para quien murió, para mostrar en la shivá o para guardar.
- Una piedra que elija él mismo, quizá en un paseo que hacían los dos, para la tumba. Por qué se deja una piedra sobre la tumba
- La vela. Encender con un adulto la vela de la shivá o del aniversario da a un niño pequeño un rito propio. La vela conmemorativa
Los niños en la shivá
Según la ley judía, un niño antes del bar mitzvá o del bat mitzvá no está obligado a las costumbres del duelo: ni silla baja, ni dejar los zapatos de cuero, ni faltar al colegio. Muchos vuelven a clase durante la semana, y la rutina les ayuda; si un niño mayor guarda algunas, lo decide la familia con el rabino. Déjenlos pasar los dulces, denles un rincón tranquilo y no se alarmen por las risas. Qué es la shivá
Los niños y el Kadish
Un varón antes de su bar mitzvá puede decir el Kadish por su padre o su madre; según la Mishná Berurá, el Kadish de los deudos se dejó a los huérfanos en parte por los más pequeños, que no pueden dirigir los rezos. Si él quiere, practíquenlo juntos. Si una hija lo dice depende de cada comunidad: consulten al rabino. El Kadish transliterado
El primer año
Un niño puede parecer estar bien en la shivá y derrumbarse meses después, en un cumpleaños o en el Séder. Lo que ayuda:
- Avisar al colegio, antes de que vuelva y otra vez antes del Día de la Madre o del Padre.
- Invitarlo al shloshim, a la colocación de la lápida y a la azkará, con la misma preparación y elección que en el funeral.
- Seguir diciendo el nombre. Los niños suelen dejar de hablar de quien murió para no entristecer a los adultos: nómbrenlo ustedes primero.
- Esperar que el duelo vuelva. Un niño de cuatro años lo vivirá otra vez a los ocho y a los trece, entendiendo más cada vez.
Algún día el niño querrá saber quién era. Pidan a los familiares que escriban sus historias ya (cómo recopilar los recuerdos de la familia) y guarden los dibujos. Una página de recuerdo puede reunirlo todo hasta que el niño tenga edad para leerla.
Cuándo pedir ayuda profesional
La mayoría de los niños, con respuestas honestas y adultos cerca, atraviesan el duelo sin terapia. Hablen con el psicólogo del colegio, el pediatra o un psicólogo infantil si:
- las cosas empeoran con las semanas en lugar de mejorar;
- el niño deja de funcionar: no quiere ir al colegio, apenas come o duerme, o se aleja de sus amigos;
- no sale de las costumbres de bebé, o sigue culpándose;
- un adolescente recurre al alcohol o a las drogas, o se pone en riesgo;
- la muerte fue repentina o violenta (un accidente, un suicidio, un atentado, una guerra) o el niño la presenció.
Si un niño habla de querer morirse o de hacerse daño, consulten a un profesional ese mismo día; a cualquier hora pueden llamar también al 024 en España o a ERAN (1201) en Israel. Y cuídense ustedes: los niños aprenden de los adultos cómo se vive un duelo.
Un solo lugar para todo lo que queda
Una página de recuerdo que ustedes llevan: la historia de una vida, fotografías, grabaciones y los recuerdos que envían la familia y los amigos y ustedes aprueban. Un aviso antes de cada yahrzeit si la página tiene activadas las fechas hebreas, y todo se puede descargar en cualquier momento. Crear y completar la página es gratis. Es privada (solo la ven ustedes) hasta que la abran a los demás con un único pago: 99 ₪ en Israel, 39 US$ en el resto del mundo. Sin suscripción.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad pueden ir los niños a un funeral?
A cualquier edad, si quieren ir y saben lo que van a ver. Los más pequeños necesitan un adulto que se ocupe solo de ellos.
¿Cómo explicar la muerte a un niño de 3 o 4 años?
Con frases muy cortas y la palabra justa: «La abuela murió. Su cuerpo dejó de funcionar y no va a volver».
¿Cómo explicar la muerte a un niño de 8 a 10 años?
Con la verdad, también sobre la causa: «Estaba muy, muy enfermo, no como con un resfriado». Y díganle quién lo cuida.
Más guías
- Descubrimiento de la lápida: fecha, ceremonia e invitación
- La vela de yahrzeit (ner neshamá): cuándo encenderla
- ¿Por qué se pone una piedra sobre una tumba judía?
- Azkará: la ceremonia judía del aniversario de fallecimiento
- Calculadora de yahrzeit
- Calculadora de shivá y shloshim
- Vela virtual en memoria de un ser querido
- El kadish de duelo
- El malé rajamim
- La hashkavá
- La oración de Izkor
- Tehilim según las letras del nombre
- Mishnayot según las letras del nombre
- El kadish derabanán
- Esquela
- Inscripción en hebreo para la lápida