Empezamos con algunos datos. Después podrán añadir fotografías, momentos e historias, hasta que la página cuente toda la historia. Mientras no decidan compartirla, solo ustedes la verán.
Un momento: venía a escribir sobre mí
El nombre que todos usaban. Aparece en lo alto de la página.
Por ejemplo, su nombre en hebreo o en ruso. Los dos aparecen en la página, para que también la encuentre quien conocía el otro nombre. Un apodo se puede añadir después, en «Otros nombres».
De esto dependen frases como «la recordamos» o «lo recordamos». Si no lo eligen, la página usa formas que sirven para los dos.
Si solo saben el año, escriban solo el año.
Las fechas aparecen debajo del nombre, junto a la fecha hebrea. A partir de la fecha del fallecimiento calculamos el yahrzeit y podemos recordárselo con antelación.
En la tradición judía el día empieza con la puesta del sol, así que un fallecimiento después de ella cuenta para el día hebreo siguiente, y eso fija el yahrzeit. Si no hay certeza, la página muestra las dos fechas posibles, y la respuesta se puede cambiar en cualquier momento.
Así sabemos quién se ocupa de la página, si más adelante otro familiar pide hacerlo.
Dos confirmaciones, y las dos son necesarias para guardar la página.
El uso de sus datos y contenidos, qué significan los ajustes de visibilidad y cuáles son sus derechos están en la política de privacidad.
Para continuar, elijan qué relación tienen.